La pielonefritis

La enfermedad conocida con el nombre de pielonefritis afecta especialmente a la parte alta de las vías urinarias y los riñones, generando problemas en la vía de salida de la orina desde el riñón hasta la vejiga. El diagnóstico de esta afección se hace por examen físico (dolores renales), análisis de orina, ecografía abdominal o por medio de una urografía.

La pielonefritis se puede clasificar en aguda o crónica. Los casos de pielonefritis aguda, por lo general, se caracterizan por un desarrollo repentino a partir de una infección (como la cistitis común) pero con ciertas complicaciones. En los casos en los que afecta a personas con un sistema inmunológico en buenas condiciones tiene buen pronóstico (no así en la tercera edad o con pacientes que padecen enfermedades autoinmunes). La pielonefritis crónica, en cambio, implica una infección de la totalidad de las vías urinarias con ciertas complicaciones. Los problemas más graves que pueden tener lugar en este tipo de enfermedad de urinaria pueden ser la sepsis (lo que implica la diseminación de la infección a otras partes del cuerpo), la insuficiencia renal o la aparición de algunos problemas por parte de los riñones para generar orina.

Las personas que pueden tener un mayor riesgo de verse afectadas por esta enfermedad que genera problemas a nivel renal son las que tienen el inconveniente de padecer reflujo vesico-uretral o aquellos que padecen de uropatía obstructiva.

Hay que recordar que con ciertas medidas de prevención la pielonefritis no reviste grandes riesgos para el paciente. Es importante, por ello, tratar las cistitis e infecciones urinarias en general a tiempo (como las enfermedades mencionadas anteriormente). Los tratamientos más usuales para esta afección son a base de antibióticos, con analgésicos antitérmicos y con la suplementación de líquido intravenoso (para brindar una hidratación rápida y eficiente).

Fuente: http://www.tuotromedico.com/temas/pielonefritis.htm