Cistitis en perros

La cistitis canina es una inflamación de las vías urinarias con origen bacteriano que afecta a perros de todas las razas por igual. Los casos de cistitis en perros, sin embargo, tienen una mayor prevalencia en perras que en perros. La razón por la que esto sucede es la extensión de la uretra en las perras. Al ser más cortas que las de los perros las bacterias tienen un recorrido menor entre los distintos órganos urinarios. Por lo general, el origen de las infecciones urinarias en perros se puede localizar en el tracto intestinal de los mismos perros.

Los síntomas de la cistitis en perros son la híper-actividad, manifestada como deseos de orinar casi permanentes. En caso de alerta es importante chequear la presencia de sangre en la orina de los perros, evaluar signos de incomodidad en nuestra mascota, incontinencia urinaria y también micciones con orina muy escasa.

Tanto cuando se ha identificado un caso de cistitis en perros como para prevenirlo se recomienda darle a las mascotas una buena cantidad de agua. De esta manera se estará previniendo la posible aparición de una segunda infección (puede suceder cuando hay concentraciones de orina demasiado elevadas). El tratamiento de esta enfermedad canina suele ser por medio de antibióticos y remedios tópicos.

Para asegurar el estado de salud de nuestras mascotas, de todas formas, debemos hacer una consulta con el médico veterinario ante la menor sospecha. El médico veterinario, para confirmar el diagnóstico, puede realizar un análisis con ultrasonido, radiografía o, en ciertos casos, un endoscopía. En los casos que se confirman como cistitis en perros se puede comprobar la presencia de piedras en los riñones y, en las situaciones más desafortunadas, tumores de tamaño variable (de ahí la importancia de llevar a nuestra mascota a consulta lo antes posible).

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