Color anormal de orina

El color normal que debe presentar la orina es amarillo claro, sin mostrar signos de turbiedad y sin rastros de sangre o cualquier tipo de microorganismos. Cuando comprobamos un color anormal de orina debemos hacer una consulta inmediata, dado que puede tratarse de un problema de salud vinculado al aparato urinario y que requiera de tratamiento más o menos inmediato.

La orina demasiado opaca o turbia, por ejemplo, suele ser un signo casi definitivo de infección urinaria (sobre todo si viene acompañada por un olor un tanto desagradable). Si observamos este color anormal de orina es probable que haya un alto porcentaje de elementos extraños en este líquido (pueden ser glóbulos blancos o rojos, células epiteliales, moco, bacterias, grasa o fosfatos). La orina de color marrón oscuro, por lo demás, casi siempre es un indicio de hepatitis o de cirrosis. La orina opaca y de color rosado o rojizo puede estar asociada al consumo de alimentos como las moras y la remolacha, aunque también puede ser un efecto secundario de algunos medicamentos.

Cuando el color anormal de orina que nos preocupa es amarillo oscuro o levemente anaranjado es probable que se deba a un elevado consumo de vitamina D o alimentos con caroteno (también puede ser el sub-producto del consumo habitual de laxantes). Si vemos que la orina es de color verde o azulado no debemos alarmarnos: usualmente es el efecto de algún colorante artificial en medicamentos o alimentos.

Debemos consultar con el médico si comprobamos que el color de la orina se ha tornado marrón oscuro, si es de color rosado o rojizo (cuando no se ha consumido un medicamento o alimento al que se le pueda atribuir el cambio de coloración). También hay que hacer una consulta inmediata cuando se advierte la presencia de sangre en la orina (aunque solo sea una vez).

Fuente: http://www.nlm.nih.gov/