Cistitis en gatos

La infección urinaria en gatos suele afectar la vejiga y en algunos casos también los riñones. Los primeros signos de alerta para detectar la cistitis en gatos son la presencia de sangre y pequeños cristales en la orina. Los gatos que sufren de infección urinaria, por lo general, orinan de manera frecuente (aunque sea tan solo unas pocas gotas).

El origen de la cistitis en gatos aún no ha sido correctamente dilucidado. Si bien muchas hipótesis sugieren que la castración en gatos machos puede predisponer a una infección urinaria, esto no ha sido debidamente comprobado. También se afirma que los alimentos balanceados secos causan cistitis en gatos. Está demostrado que estos alimentos no causan directamente la infección urinaria. De todas maneras, al tener un alto contenido mineral y muy poca agua estos alimentos pueden agravar la condición de la infección urinaria una vez se ha presentado.

El tratamiento de la cistitis en gatos dependerá de las condiciones particulares de cada mascota. Esto puede incluir el pH de la orina, la forma de los cristales y la eventualidad de otros signos clínicos significativos. Una vez ha concluido el tratamiento de la cistitis en gatos hay que considerar que esta enfermedad se puede presentar nuevamente. Para disminuir las probabilidades de que aparezca nuevamente una infección urinaria es importante modificar el tipo de alimento que se le da al gato (cambiar el alimento seco por alimento húmedo) y mejorar las condiciones de vida de la mascota (está comprobado que el aumento de estrés en los gatos pueden llevarlos a desarrollar cristales de estruvita).

Todos los gatos, más allá de que padezcan una infección urinaria, pueden beneficiarse con un aumento en la cantidad de agua ingerida. También se pueden seleccionar los alimentos balanceados preparados especialmente para gatos con problemas en las vías urinarias (aquellos que ya han pasado por un tratamiento de esta enfermedad).

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