La uretritis

La inflamación excesiva e irritación de la uretra puede dar origen a un caso de uretritis. Esta inflamación puede tener inicio en la aparición de un virus o bacteria. Las bacterias implicadas en esta afección, por lo demás, suelen ser las mismas que las que aparecen en casos de infecciones urinarias comunes (como la Escherichia coli) y en distintas enfermedades de transmisión sexual (como gonorrea). Las personas que sufren un contagio de tipo viral, en cambio, por lo general han sido afectadas por el virus del herpes o por el citomegalovirus.

Las probabilidades de desarrollar algún tipo de uretritis se ven incrementadas en las personas que se exponen a alguno de los factores de riesgo más importantes para esta enfermedad o que reúnen ciertas características. Por ejemplo, esta afección suele tener mayor prevalencia en mujeres en su edad reproductiva o en hombres que tienen entre 20 y 40 años. Aquellos que tengan antecedentes en enfermedades de transmisión sexual, por lo demás, también serán más proclives a desarrollar esta enfermedad (como las personas que practican sexo anal sin condón).

Los síntomas más comunes para los casos de uretritis varían según el sexo de la persona. En los hombres, por ejemplo, puede haber sangre en la orina (o en el semen), dolor al orinar, micciones muy frecuentes, sensibilidad en el pene y dolor al eyacular. Las mujeres, en cambio, suelen sufrir un fuerte dolor abdominal, combinado con dolor al orinar, escalofríos y flujo vaginal (no todos los síntomas tienen que estar presentes).

Cuando se la diagnostica de forma adecuada y se proponen los tratamientos más efectivos los casos de uretritis no suelen llevar a complicaciones. Muchos casos de esta enfermedad de las vías urinarias se resuelven al identificar el agente que ha dado origen a la afección y procediendo a eliminarlo. En otros casos puede ser necesaria la administración de antibióticos.

Fuente: http://www.nlm.nih.gov/medlineplus/spanish/ency/article/000439.htm